
Amigo lector, hoy me gustaría hablarte de las témporas, no confundir con tempura, un concepto climatológico muy presente en la tradición de Cantabria y la zona norte del país.
¿Siscu, me vas a hablar del tiempo? Si y no, déjame que me explique.
Cantabria vive para y por el turismo, y eso en verano, se nota.
¿Cómo? Digamos que la región, servicios y oferta se desbordan con la llegada “masiva” de turistas, sobre todo nacional.
Entrecomillo lo de “masiva” porque a pesar de la invasión, Cantabria sigue siendo una desconocida invisible entre sus vecinas País Vasco y Asturias.
¿Qué vienen a buscar? Sol, playa, naturaleza verde y descanso. Si se tercia alguna actividad cultural, pues bienvenida, sin ser prioridad.
Venir buscando el sol es como Karina rebuscando en el baúl de los recuerdos.
Cantabria te asegura muchas cosas (entre ellas el buen comer y un verde que enamora), pero lo de turismo de sol y playa, como en las islas o en el sur, eso es imposible.
Te pondré de ejemplo el verano de 2021 en el que solo tuvimos 10 días de sol, el resto nubes, lluvias o viento noroeste que hacen que estar en la playa sea una odisea aranera.
Más allá de las apps del tiempo
Hoy en día casi todos llevamos en nuestro móvil alguna aplicación para saber el tiempo qué hará hoy y en los próximos días.

Yo he probado bastantes, siendo la de El Tiempo.es, Meteo.es, AccuWeather o la de AEMET las que más me han funcionado, es decir, más aciertan o se acercan al pronóstico.
Aun así, no existe ninguna aplicación ni meteorólogo que se atreva a pronosticar el tiempo que hará más allá de una semana vista.
En zonas como Cantabria es aún más complicado, ya que según entren o salgan los vientos, las nubes cambian de un minuto al otro.
Las témporas como método de predicción
Siempre hay valientes que se atreven a predecir el tiempo para los siguientes meses, basándose en métodos tradicionales, sin base científica, de observar los vientos predominantes. Es lo que se conoce como témporas.

Las témporas o cuartas son el método que usaban nuestros antepasados para predecir el tiempo que iba a hacer en cada estación del año.
Siempre según esta metodología, las témporas son las que nos traen las largas semanas de sol, nubes o lluvias.
Están tan ligadas a la tradición que muchos paisanos dicen que un tiempo perdurable-el que sea- es debido a “haber quedado así las témporas”.
¿Cómo se calculan?
Las témporas tienen lugar cuatro veces al año, en las cuatro estaciones: primavera, verano, otoño e invierno.
Los días marcados por las témporas corresponden a los 3 días de ayuno (miércoles, viernes y sábado) anteriores al inicio de cada estación, al que hay que añadir la contratémpora que es el miércoles siguiente.
–Témporas de Primavera: miércoles, viernes y sábado de la segunda semana de Cuaresma (Los 40 días que van desde el Miércoles de Ceniza hasta el Domingo de Ramos).
–Témporas de Verano: miércoles, viernes y sábado de la primera semana después del día de Pentecostés. (Segundo domingo después del Domingo de Resurrección).
–Témporas de Otoño: miércoles, viernes y sábado siguientes al 14 de septiembre -Exaltación de la Santa Cruz-. Si este día cae en miércoles, entonces las témporas serán el miércoles, viernes y sábado de la semana siguiente.
–Témporas de Invierno: miércoles, viernes y sábado siguientes al 13 de diciembre -Santa Lucía-. Si este día cae en miércoles, entonces las témporas serán el miércoles, viernes y sábado de la semana siguiente.

Métodos de predicción más habituales
A partir de aquí, la predicción se hace de diferente manera según las zonas, aunque hay dos métodos más utilizados.
- Basada en el viento
La estación siguiente a las témporas tendrá como viento predominante aquel que haya sido el más habitual durante sus témporas.
Por ejemplo, si durante las témporas de invierno observamos que el viento predominante es del sur. Si en esa zona, el sur trae habitualmente aire seco y cielos despejados, podremos pronosticar un invierno seco.
2. Basada en la observación de cada día de témporas
Este método observa el tiempo que hace en cada día de témporas. Cada mes de la estación siguiente tendrá el mismo tiempo que cada uno de los días de témporas respectivos.
Por ejemplo, si durante las témporas de verano observamos que el miércoles llueve y hay viento sur cálido, el viernes deja de llover y continúa el viento sur, y el sábado sube mucho la temperatura y el cielo está despejado.
Al turrón… ¿qué tiempo hará para verano en Cantabria?

Después de todo lo ya dicho sobre las témporas, mi recomendación es que utilices un método de previsión meteorológica más fiable, como pueden ser algunas de las aplicaciones y páginas que hemos comentado unas líneas arriba.
Conocer las tradiciones está bien, pero en el siglo XXI me fío más de los pronósticos que me dan los avances tecnológicos.
Con el tiempo no se juega, y menos para nuestras vacaciones, así que dejaremos las témporas para nuestros antepasados.
Una quinta témpora: la tempura
Más de una vez me he dado cuenta de decir tempura en vez de témporas, y evidentemente, no es lo mismo. ¿Sabes de dónde viene este concepto?
Cuando los jesuitas, muchos de ellos portugueses, fueron a misionar a Japón, a la hora de cumplir con la abstinencia en los días de témporas, inventaron un rebozo a base de harina de trigo bien desleída en agua fría.
Lo denominaron «rebozo de témpora» y con el tiempo, por deformación fonética, se le dio el nombre de tempura.

Ya te he comentado al principio del post que venir a Cantabria en busca de sol y buen tiempo es como jugar a la lotería, nunca sabes qué tiempo va a salir.
¿Te vas a asustar ahora?
Seguro que encuentras muchos otros planes interesantes aparte de tostarte al sol y rebozarte en la arena.
Deja un comentario